sí renovables nuclear no PORTADA
NUCLEAR cat - cast
PRESENTACION
CONCEPTES -- SOCIEDAD/TAT INTERNET COLAPSO - COL·LAPSE GEOPOLÍTICA PODER - CONFLICTOS CLIMA - RENOVABLES PRESENTACIÓ
CATALÀ - CASTELLANO
Marxismo y Colapso: INDICE GENERAL ARTÍCULOS ----- REFERENCIAS CIENTÍFICAS
Marxismo y Colapso: La última frontera teórica y política de la Revolución Artículo de Miguel Fuentes 09/03/2019
Conversación Michael Lowy, Miguel Fuentes y Antonio Turiel (primera parte)
Conversación Michael Lowy, Miguel Fuentes y Antonio Turiel (segunda parte)


chimeneas

Ecosocialismo versus Marxismo Colapsista (I)

Presentamos a continuación un material de discusión en torno a la relación entre la crisis ecológica-energética contemporánea, la posible perspectiva de un colapso civilizatorio cercano y la reciente polémica que ha estallado entre las posturas ecosocialistas y las nuevas posiciones teórico-ideológicas del llamado "Marxismo Colapsista". Se ofrece aquí una contextualización de algunos aspectos de la crítica colapsista al ecosocialismo, reproduciéndose en la segunda parte de este material una conversación con el intelectual Michael Lowy en donde aquel realiza una replica a dicha crítica.

Algunos elementos de la crítica del colapsismo marxista al Ecosocialismo

Desde hace algunos meses diversas organizaciones ecosocialistas de Chile, Argentina y otros países de América Latina vienen siendo objeto de una potente campaña de ataque ideológico en redes sociales por parte de un nuevo referente comunicacional que actúa bajo el nombre de "Marxismo y Colapso". Uno de los objetivos centrales de este referente ha sido polemizar con algunas de las figuras y posturas centrales del ecosocialismo, por ejemplo aquellas representadas por el intelectual marxista Michael Lowy. Una de las posiciones centrales de este grupo ha sido negar reiteradamente varios de los preceptos centrales de los programas marxistas tradicionales y de la estrategia ecosocialista; esto es, por ejemplo, la idea de que un cambio revolucionario en las relaciones sociales de producción y el establecimiento de un nuevo régimen productivo orientado a la satisfacción de las necesidades sociales sería capaz tanto de "frenar" (o "revertir") los efectos de la actual crisis ecológica-energética, así como también de "evitar" un fenómeno de colapso civilizatorio cercano.

Por el contrario, "Marxismo y Colapso" defendería la necesidad de un nuevo marco teórico y estratégico al interior de la izquierda mundial para dar cuenta del fenómeno de colapso civilizatorio y extinción humana que, como producto de la combinación entre los efectos destructivos de la crisis ecológica-energética actual y las contradicciones tradicionales del sistema capitalista decadente, sería ya imposible de detener. Según este planteamiento, lo anterior pondría al conjunto de las fuerzas socialistas ante un escenario inédito en la historia revolucionaria moderna que se caracterizaría, entre otras cosas, por la "irrupción práctica" (a diferencia de los siglos pasados) del "horizonte de barbarie" anticipado teóricamente por una serie de pensadores marxistas tales como Rosa Luxemburgo o Walter Benjamin.

De acuerdo con Miguel Fuentes, uno de los ideólogos principales de estas posiciones, un escenario como el anterior implicaría no sólo una diferencia fundamental con el siglo pasado en el cual dicho horizonte se habría mantenido en un terreno aún "hipotético", sino que obligaría además a las organizaciones de izquierda anti-capitalista a pensar la situación histórica actual en el marco de una "dinámica de cierre" (o clausura) del horizonte socialista moderno. La razón de lo anterior sería que estaríamos (o estaríamos muy cerca de estarlo) ante las puertas de un tipo de "resolución negativa" de la lucha de clases moderna como aquella anticipada teóricamente por Marx en el Manifiesto Comunista, esto al referirse a la posibilidad de una "autodestrucción" de las dos clases fundamentales del sistema capitalista.

Uno de los ejemplos de este "escenario inédito" al cual estaríamos a punto de enfrentarnos sería la perspectiva de un derrumbe generalizado (inminente) de las fuerzas productivas a nivel planetario, aquello como efecto de un avance imparable del calentamiento global y la crisis ecológica. Según las concepciones de "Marxismo y Colapso", una situación de derrumbe económico de este tipo poseería, potencialmente, una gravedad mayor a cualquiera de las crisis económicas experimentadas durante la historia del capitalismo, asociándose desde aquí a un escenario mucho más destructivo al que tuvieron algunas de las peores catástrofes históricas de los últimos siglos: por ejemplo, las guerras mundiales. La explicación de esto sería que, a pesar de los niveles de destrucción masiva que experimentó Europa durante estos conflictos bélicos, las bases de la economía capitalista habrían podido mantenerse sólidas en el resto del planeta (por ejemplo en Estados Unidos), constituyendo lo anterior, en consecuencia, una situación radicalmente diferente al escenario potencial de derrumbe global "sincronizado" que estaría pronto a producir la crisis ecológica-energética en ciernes. Igualmente, a diferencia del costo en vidas que tuvieron las guerras mundiales, el cual ascendió en su conjunto a una cifra alrededor de los cien millones de personas, la crisis ecológica actual, ligada a una pronta crisis de subsistencia planetaria generalizada, podría cobrarse durante este siglo un número de víctimas que llegue a los billones (esto sin descartarse la posibilidad de una extinción completa de nuestra especie). Otro planteamiento colapsista que puede destacarse aquí sería la supuesta existencia de un "déficit tecnológico" estructural que, debido a la extrema gravedad que tendría la crisis ecológica-energética actual y el nivel de descomposición de las bases eco-sociales del desarrollo histórico contemporáneo, incapacitaría hoy no sólo al capitalismo, sino que también a un hipotético proyecto socialista, para "contener", "frenar" o bien "revertir" los efectos catastróficos de la crisis mundial que se aproxima. Esto último, por lo menos, en el poco tiempo que nos quedaría antes de que esta crisis se descontrole de manera absoluta, precipitando con ello un derrumbe ecosistémico planetario total que se asociaría, de manera inevitable, no a una pretendida "superación revolucionaria" del sistema capitalista, sino que a su colapso.

Un argumento adicional en esta línea sería que la crisis ecológica y energética en ciernes plantearía hoy, acorde con el posible derrumbe inminente del desarrollo de las fuerzas productivas que se asociaría a aquella, un horizonte de escasez crónica de recursos que terminaría por "bloquear" y volver pronto en inviable una gran parte del programa marxista revolucionario de los siglos pasados. La razón de lo anterior se encontraría en el hecho de que, a diferencia del contexto característico de abundancia de recursos de los siglos XIX y XX, un escenario de escasez global implicaría una perdida de efectividad (y posterior caducidad) de una serie de consignas revolucionarias clásicas que habrían sido entendidas hasta hoy como las vías principales para la aseguración íntegra y efectiva de las necesidades materiales y espirituales de la población mundial. Algunas de estas medidas serían, entre otras, la expropiación y el control obrero de los medios de producción y la redistribución socialista de las riquezas sociales.

En pocas palabras, la situación de escasez crónica de recursos que se avecinaría en el futuro cercano implicaría, liza y llanamente, que un sector importante de la población mundial se encontraría ya, literalmente, perdida (muerta), esto incluso en un contexto futuro cercano de reorganización socialista del sistema económico. Para los referentes de "Marxismo y Colapso", aquello tendría una serie de repercusiones (todavía no estudiadas) sobre las futuras dinámicas de la lucha de clases internacional, esto por ejemplo al nivel de las "fracturas" inevitables que el avance progresivo de un marco de escasez de recursos podría producir, inexorablemente, al interior de las filas de los explotados. Lo anterior constituiría así un escenario radicalmente distinto a los vistos durante los siglos XIX y XX en los cuales el desarrollo de las fuerzas productivas (y la abundancia mundial de recursos) representó la base objetiva de una potencial "alianza revolucionaria" internacional del conjunto de los oprimidos por el capitalismo. Un ejemplo de estas posibles "fracturas internas" futuras al nivel del campo de los explotados, gatilladas por un derrumbe global de las fuerzas productivas y un contexto de escasez aguda, podría encontrarse en una potencial división entre los sectores de la sociedad aptos para asegurar su sobrevivencia por sus propios medios y aquellos sectores (remanentes) que sólo podrían hacerlo obteniéndolos (de forma pacífica o violenta) de los primeros.

La perspectiva ecosocialista y la ecología marxista se caracterizarían por presentar, por lo tanto, una serie de "puntos ciegos" que afectarían su capacidad para una evaluación realista de la verdadera gravedad de la crisis ecológica-energética en curso y de sus potenciales proyecciones durante las próximas décadas. Una muestra de lo anterior serían tanto la escasa reflexión dada por estas corrientes en torno a la ya referida posibilidad (objetiva) de un fenómeno de colapso civilizatorio como resultado del avance de los procesos ya activados (e irreversibles) de destrucción ecosistémica, así como también la incomprensión de aquellas de las "limitaciones estructurales" que, tal como se indicó más arriba, tendría una potencial revolución mundial para hacer frente (tanto en el ámbito tecnológico como social) a este escenario de ruptura ecológica planetaria.

Un ejemplo supuestamente evidente de esto último se hallaría en la consigna ecosocialista de una posible "regeneración" del "equilibrio metabólico" entre el hombre y la naturaleza, aquello nada menos que en un contexto en el cual los niveles de alteración antrópica del medio-ambiente ya habrían destruido no sólo los últimos restos de dicho equilibrio (ya pulverizado por el avance del capitalismo), sino que, asimismo, hecho "saltar por los aires" los delicados y complejos pilares climáticos del periodo holocénico establecidos en la Tierra a lo largo de decenas de miles de años. De acuerdo con la perspectiva colapsista, estos equilibrios serían así ya no sólo imposibles de "recomponer" durante un largo periodo de tiempo en escala geológica, sino que, además, tal como en el caso del resto de "equilibrios medioambientales" rotos en el pasado terrestre con motivo de otras graves alteraciones paleo-climáticas (entre otras las cinco extinciones masivas que enfrentó la vida sobre nuestro planeta previamente al origen de la humanidad), aquellos habrían sido destruidos, muy probablemente, para siempre. Sería justamente en consignas como éstas en torno a una posible "restauración" del equilibrio metabólico hombre-naturaleza, compartida incluso por sectores "ecológicos" del industrialismo marxista (por ejemplo los representados por la sección medioambiental de la revista democrático-ciudadana "La Izquierda Diario"), en donde una parte importante del programa eco-socialista se presentaría, según la postura colapsista, como una verdadera "utopía verde".

Debe considerarse aquí, asimismo, la incapacidad del desarrollo tecnológico actual para siquiera detener (y menos "revertir") la trayectoria destructiva de lo que ha sido denominado ya por la ciencia como el inicio de la VI extinción masiva de la vida terrestre, la cual se encontraría hoy, aquello sin siquiera haberse alcanzado la barrera catastrófica de los 1.5 grados centígrados de aumento del calentamiento global fijada por la ONU, en pleno desarrollo. Lejos de cualquier posible "restauración" de ningún "equilibrio metabólico" entre el hombre y la naturaleza, no existiría hoy, por lo tanto, si se consideran por ejemplo los actuales niveles de gases de efecto invernadero en la atmósfera que asegurarían un aumento cercano probablemente incontrolable de las temperaturas globales, otro escenario más que el de una "ruptura geológica" imparable que, con o sin la aplicación de un "programa ecológico socialista", no hará más que empeorar durante este siglo. Una de las críticas esgrimidas al ecosocialismo y al pensamiento ecológico marxista en este punto es que, tal como se dijo anteriormente, dichos referentes defenderían una perspectiva simplista (y en gran medida utópica) respecto a las capacidades que tendría el proyecto revolucionario socialista moderno para enfrentar esta crisis planetaria.

De acuerdo con las posiciones colapsistas, las tareas de la izquierda y la revolución hoy serían así, asumiendo la perspectiva cercana de un cambio climático y una crisis energética súper-catastrófica imparable, dar pasos en la discusión de un programa político coherente con este escenario de derrumbe global inminente. Una de las razones de lo anterior sería que solamente discutiendo esta perspectiva, de una manera realista, sería posible la mantención en el futuro de un proyecto comunista que, debiendo ser esta vez asegurado "en la barbarie misma", pueda constituir una alternativa de sobrevivencia y civilización para aquel sector de la humanidad que estaría capacitado para superar (de la manera que sea) los desafíos de la gran crisis geológica-civilizatoria que se abalanza sobre nosotros.

CONCEPTOS COLAPSO ANÁLISIS SISTÉMICO DEL COLAPSO (índice) COLAPSISMO : ADAPTACIÓN PROFUNDA
TRANSICIÓN... Y MÁS AÚN Ecosocialismo Colapsismo MÁS APORTACIONES
 
sí renovables nuclear no PORTADA
NUCLEAR cat - cast
PRESENTACION
CONCEPTES -- SOCIEDAD/TAT INTERNET COLAPSO - COL·LAPSE GEOPOLÍTICA PODER - CONFLICTOS CLIMA - RENOVABLES PRESENTACIÓ
TORNAR A INICI - VOLVER AL INICIO
Marxisme i Colapse: INDEX GENERAL ARTICLES ----- REFERÈNCIES CIENTÍFQUES
Marxisme i Colapse: L'última frontera teòrica i política de la Revolució Article de Miguel Fuentes 09/03/2019
Conversació Michael Lowy, Miguel Fuentes i Antonio Turiel (primera part)
Conversació Michael Lowy, Miguel Fuentes i Antonio Turiel (segona part)


chimeneas

Ecosocialisme versus Marxisme Colapsista (I)

Presentem a continuació un material de discussió al voltant de la relació entre la crisi ecològica-energètica contemporània, la possible perspectiva d'un col·lapse civilitzatori proper i la recent polèmica que ha esclatat entre les postures ecosocialistes i les noves posicions teoricoideològiques de l'anomenat "Marxisme Colapsista ". S'ofereix aquí una contextualització d'alguns aspectes de la crítica colapsista a l'ecosocialisme, reproduint-se en la segona part d'aquest material una conversa amb l'intel·lectual Michael Lowy a on aquell realitza una replica a aquesta crítica.


Alguns elements de la crítica d'el colapsismo marxista a l'Ecosocialisme

Des de fa alguns mesos diverses organitzacions ecosocialistes de Xile, Argentina i altres països d'Amèrica Llatina vénen sent objecte d'una potent campanya d'atac ideològic en xarxes socials per part d'un nou referent comunicacional que actua sota el nom de "Marxisme i Col·lapse". Un dels objectius centrals d'aquest referent ha estat polemitzar amb algunes de les figures i postures centrals de l'ecosocialisme, per exemple aquelles representades per l'intel·lectual marxista Michael Lowy. Una de les posicions centrals d'aquest grup ha estat negar reiteradament diversos dels preceptes centrals dels programes marxistes tradicionals i de l'estratègia ecosocialista; és a dir, per exemple, la idea que un canvi revolucionari en les relacions socials de producció i l'establiment d'un nou règim productiu orientat a la satisfacció de les necessitats socials seria capaç tant de "frenar" (o "revertir") els efectes de l'actual crisi ecològica-energètica, així com també d ' "evitar" un fenomen de col·lapse civilitzatori proper.

Per contra, "Marxisme i Col·lapse" defensaria la necessitat d'un nou marc teòric i estratègic a l'interior de l'esquerra mundial per donar compte de l'fenomen de col·lapse civilitzatori i extinció humana que, com a producte de la combinació entre els efectes destructius de la crisi ecològica-energètica actual i les contradiccions tradicionals de el sistema capitalista decadent, seria ja impossible d'aturar. Segons aquest plantejament, l'anterior posaria a el conjunt de les forces socialistes davant un escenari inèdit en la història revolucionària moderna que es caracteritzaria, entre altres coses, per la "irrupció pràctica" (a diferència dels segles passats) de l ' "horitzó de barbàrie" anticipat teòricament per una sèrie de pensadors marxistes com ara Rosa Luxemburg o Walter Benjamin.

D'acord amb Miguel Fuentes, un dels ideòlegs principals d'aquestes posicions, un escenari com l'anterior implicaria no només una diferència fonamental amb el segle passat en el qual aquest horitzó s'hauria mantingut en un terreny encara "hipotètic", sinó que obligaria a més a les organitzacions d'esquerra anti-capitalista a pensar la situació històrica actual en el marc d'una "dinàmica de tancament" (o clausura) de l'horitzó socialista modern. La raó d'això seria que estaríem (o estaríem molt a prop d'estar-ho) davant les portes d'un tipus de "resolució negativa" de la lluita de classes moderna com aquella anticipada teòricament per Marx en el Manifest Comunista, això a l'referir-se a la possibilitat d'una "autodestrucció" de les dues classes fonamentals de el sistema capitalista.

Un dels exemples d'aquest "escenari inèdit" a el qual estaríem a punt d'enfrontar-nos seria la perspectiva d'un ensorrament generalitzat (imminent) de les forces productives a nivell planetari, allò com a efecte d'un avanç imparable de l'escalfament global i la crisi ecològica. Segons les concepcions de "Marxisme i Col·lapse", una situació d'ensorrament econòmic d'aquest tipus posseiria, potencialment, una gravetat major a qualsevol de les crisis econòmiques experimentades durant la història de l'capitalisme, associant des d'aquí a un escenari molt més destructiu a què van tenir algunes de les pitjors catàstrofes històriques dels últims segles: per exemple, les guerres mundials. L'explicació d'això seria que, tot i els nivells de destrucció massiva que va experimentar Europa durant aquests conflictes bèl·lics, les bases de l'economia capitalista haurien pogut mantenir sòlides en la resta de la planeta (per exemple als Estats Units), constituint l'anterior, en conseqüència, una situació radicalment diferent a l'escenari potencial d'ensorrament global "sincronitzat" que estaria aviat a produir la crisi ecològica-energètica en potència. Igualment, a diferència de el cost en vides que van tenir les guerres mundials, el qual va ascendir en el seu conjunt a una xifra al voltant dels cent milions de persones, la crisi ecològica actual, lligada a una ràpida crisi de subsistència planetària generalitzada, podria cobrar durant aquest segle un nombre de víctimes que arribi als bilions (això sense descartar la possibilitat d'una extinció completa de la nostra espècie). Un altre plantejament colapsista que pot destacar-se aquí seria la suposada existència d'un "dèficit tecnològic" estructural que, a causa de l'extrema gravetat que tindria la crisi ecològica-energètica actual i el nivell de descomposició de les bases eco-socials de el desenvolupament històric contemporani, incapacitaria avui no només a l'capitalisme, sinó que també a un hipotètic projecte socialista, per "contenir", "frenar" o bé "revertir" els efectes catastròfics de la crisi mundial que s'aproxima. Això últim, almenys, en el poc temps que ens quedaria abans que aquesta crisi es descontroli de manera absoluta, precipitant amb això un ensorrament ecosistèmic planetari total que s'associaria, de manera inevitable, no a una pretesa "superació revolucionària" de l' sistema capitalista, sinó que al seu col·lapse.

Un argument addicional en aquesta línia seria que la crisi ecològica i energètica en potència plantejaria avui, d'acord amb el possible ensorrament imminent de el desenvolupament de les forces productives que s'associaria a aquella, un horitzó d'escassetat crònica de recursos que acabaria per "bloquejar" i tornar aviat a inviable una gran part de el programa marxista revolucionari dels segles passats. La raó de l'anterior es trobaria en el fet que, a diferència de l'context característic d'abundància de recursos dels segles XIX i XX, un escenari d'escassetat global implicaria una pèrdua d'efectivitat (i posterior caducitat) d'una sèrie de consignes revolucionàries clàssiques que haurien estat enteses fins avui com les vies principals per l'assegurament íntegra i efectiva de les necessitats materials i espirituals de la població mundial. Algunes d'aquestes mesures serien, entre d'altres, l'expropiació i el control obrer dels mitjans de producció i la redistribució socialista de les riqueses socials.

En poques paraules, la situació d'escassetat crònica de recursos que es avecinaría en el futur proper implicaria, lliça i curt, que un sector important de la població mundial es trobaria ja, literalment, perduda (morta), això fins i tot en un context futur proper de reorganització socialista de el sistema econòmic. Per als referents de "Marxisme i Col·lapse", allò tindria una sèrie de repercussions (encara no estudiades) sobre les futures dinàmiques de la lluita de classes internacional, això per exemple a nivell de les "fractures" inevitables que l'avanç progressiu d'un marc d'escassetat de recursos podria produir, inexorablement, a l'interior de les files dels explotats. L'anterior constituiria així un escenari radicalment diferent als vistos durant els segles XIX i XX en els quals el desenvolupament de les forces productives (i l'abundància mundial de recursos) va representar la base objectiva d'una potencial "aliança revolucionària" internacional del conjunt dels oprimits pel capitalisme. Un exemple d'aquestes possibles "fractures internes" futures a el nivell de el camp dels explotats, gatilladas per un ensorrament global de les forces productives i un context d'escassetat aguda, podria trobar-se en una potencial divisió entre els sectors de la societat aptes per a assegurar la seva supervivència pels seus propis mitjans i aquells sectors (romanents) que només podrien fer-ho obtenint-(de manera pacífica o violenta) dels primers.

La perspectiva ecosocialista i l'ecologia marxista es caracteritzarien per presentar, per tant, una sèrie de "punts cecs" que afectarien la seva capacitat per a una avaluació realista de la veritable gravetat de la crisi ecològica-energètica en curs i de les seves potencials projeccions durant les pròximes dècades. Una mostra d'això serien tant l'escassa reflexió que en fa aquests corrents al voltant de la ja esmentada possibilitat (objectiva) d'un fenomen de col·lapse civilitzatori com a resultat de l'avanç dels processos ja activats (i irreversibles) de destrucció ecosistèmica, així com també la incomprensió d'aquelles de les "limitacions estructurals" que, tal com es va indicar més amunt, tindria una potencial revolució mundial per fer front (tant en l'àmbit tecnològic com social) a aquest escenari de ruptura ecològica planetària.

Un exemple suposadament evident d'això últim es trobaria en la consigna ecosocialista d'una possible "regeneració" de l ' "equilibri metabòlic" entre l'home i la natura, allò ni més ni menys que en un context en el qual els nivells d'alteració antròpica de l'mitjà-ambient ja haurien destruït no només les últimes restes de l'esmentat equilibri (ja polvoritzat per l'avanç de l'capitalisme), sinó que, així mateix, fet "saltar pels aires" els delicats i complexos pilars climàtics de el període holocènic establerts a la Terra al llarg de desenes de milers d'anys. D'acord amb la perspectiva colapsista, aquests equilibris serien així ja no només impossibles de "recompondre" durant un llarg període de temps en escala geològica, sinó que, a més, tal com en el cas de la resta de "equilibris mediambientals" trencats en el passat terrestre amb motiu d'altres greus alteracions paleo-climàtiques (entre altres les cinc extincions massives que va enfrontar la vida sobre el nostre planeta prèviament a l'origen de la humanitat), aquells haurien estat destruïts, molt probablement, per sempre. Seria justament en consignes com aquestes al voltant d'una possible "restauració" de l'equilibri metabòlic home-natura, compartida fins i tot per sectors "ecològics" de l'industrialisme marxista (per exemple els representats per la secció mediambiental de la revista democràtic-ciutadana "L'Esquerra Diari "), on una part important de el programa eco-socialista es presentaria, segons la postura colapsista, com una veritable" utopia verda ".

Ha de considerar aquí, així mateix, la incapacitat de el desenvolupament tecnològic actual per tan sols aturar (i menys "revertir") la trajectòria destructiva del que ha estat denominat ja per la ciència com l'inici de la VI extinció massiva de la vida terrestre, la qual es trobaria avui, allò sense si més no haver-se arribat a la barrera catastròfica dels 1.5 graus centígrads d'augment de l'escalfament global fixada per l'ONU, en ple desenvolupament. Lluny de qualsevol possible "restauració" de cap "equilibri metabòlic" entre l'home i la natura, no existiria avui, per tant, si es consideren per exemple els actuals nivells de gasos d'efecte hivernacle a l'atmosfera que assegurarien un augment proper probablement incontrolable de les temperatures globals, un altre escenari més que el d'una "ruptura geològica" imparable que, amb o sense l'aplicació d'un "programa ecològic socialista", no farà més que empitjorar durant aquest segle. Una de les crítiques esgrimides a l'ecosocialisme i a el pensament ecològic marxista en aquest punt és que, tal com es va dir anteriorment, aquests referents defensarien d'una perspectiva simplista (i en gran mesura utòpica) respecte a les capacitats que tindria el projecte revolucionari socialista modern per enfrontar aquesta crisi planetària.

D'acord amb les posicions colapsistas, les tasques de l'esquerra i la revolució avui serien així, assumint la perspectiva propera d'un canvi climàtic i una crisi energètica súper-catastròfica imparable, donar passos en la discussió d'un programa polític coherent amb aquest escenari de ensorrament global imminent. Una de les raons de l'anterior seria que només discutint aquesta perspectiva, d'una manera realista, seria possible la manutenció en el futur d'un projecte comunista que, havent de ser aquest cop assegurat "a la barbàrie mateixa", pugui constituir una alternativa de supervivència i civilització per aquell sector de la humanitat que estaria capacitat per superar (de la manera que sigui) els desafiaments de la gran crisi geològica-civilitzatòria que s'abalança sobre nosaltres.

CONCEPTES COLAPSE ANÁLISIS SISTÉMICO DEL COLAPSO (índice) COLAPSISME : ADAPTACIÓ PROFUNDA
TRANSICIÓ... I ENCARA MÉS Ecosocialisme i Colapsisme MÉS APORTACIONS
 
TORNAR A INICI - VOLVER AL INICIO